El espacio, una galaxia, una estrella, un planeta, nuestra
tierra. Tan diminutos somos, pero un gran ecosistema nos da vida. Un equilibrio
único hace que podamos existir. Y yo afortunado que soy, debería estar
contento.
Estoy vivo, existo ¿qué más puedo pedir? No lo sé, no soy más
que un animal que puede pensar y ser consciente.

Gracias a esto, puedo escribir estas palabras, que por bien
o por mal, alguien sabrá interpretar como soy o como me siento.
Siento un vacio, solo hace que pedirme calor, compañía. Se
siente solo. Cada día que pasa, hace que mi inconsciente busque esa persona
gemela en los lugares más escondidos. Sin darse cuenta de que esto no funciona
así. Déjate llevar, llegara sola. Mi problema proviene del pasado, y aunque ya
acabo, sigue atormentándome sin querer. No la busco a ella, porque nadie la
puede substituir, si no que aún tengo su imagen grabada y no me deja avanzar.
Es imposible borrarla ya que tuvo su historia, sus buenos
recuerdos, y un fin no muy apetecible para un buen sabor de boca.
Desde entonces he aprendido muchas cosas, pero sigo
sintiendo en falta amor. No amor de tus seres más queridos, yo hablo de puro
sentimiento al rojo vivo.
Bello rojo amapola, mi gran corazón, dulce como la fresa,
único como el primer beso. Encontrarte, será aquella que me haga sentir nuevo,
que no me haga pensar en mi pasado, que grabe nuevos recuerdos, volver a hacer
locuras por ella.
Cuando me mire fijamente, sus ojos brillaran, se acercaran,
las palabras sobraran, el tiempo se detendrá, escuchar su latido encima mío...un
sueño hecho realidad.